PRÓRROGA DE LOS CONTRATOS

10/5/2017

ARRENDAMIENTO DE VIVIENDA

 

Si firmó el contrato de arrendamiento de vivienda tras la reforma de la LAU

de 2013, pronto se cumplirán los cuatro primeros años de contrato. Téngalo

en cuenta si tiene una vivienda alquilada en estas condiciones.

 

Tres más uno

Reforma. En junio de 2013 entró en vigor una reforma de la LAU que afectó a la duración de

los alquileres de vivienda. Apunte. En concreto:

En los contratos firmados a partir del 6 de junio de 2013 el arrendador debe respetar una

duración mínima obligatoria de tres años.

Cumplido ese plazo, el contrato se prorroga un año más si ninguna de las partes se opone a

ello con al menos 30 días de antelación al vencimiento. Apunte. Si su contrato ya está dentro

de este cuarto año, ¿qué sucederá cuando se alcance el fin de la cuarta anualidad?

Finalización. En primer lugar, sepa que aunque usted no se haya opuesto a que el contrato se

prorrogue hasta el cuarto año, cuando llegue el fin de esta anualidad, podrá darlo por finalizado,

notificando su decisión de forma fehaciente al inquilino con al menos 30 días de antelación.

Apunte. Si tras su notificación el inquilino continúa en el piso, podrá presentar una demanda

de desahucio.

Opción 1: no hacer nada

Tácita reconducción. Si se cumple el cuarto año y usted no comunica su decisión de finalizar

el alquiler, éste continuará vigente por “tácita reconducción”, en cuyo caso el contrato se irá

renovando mes a mes o año a año (según si el importe de la renta se fijó por meses o años en

el contrato). Apunte. Si la renta es mensual (como es habitual) podrá extinguir el contrato

cada mes, notificando su decisión al inquilino antes de que transcurran 15 días desde el

vencimiento mensual.

No le conviene. No obstante, la tácita reconducción no le conviene. Tenga en cuenta que el

inquilino también tendrá derecho a finalizar el alquiler cada mes. ¡Atención! Además, si exigió

un fiador que garantizase el cumplimiento de las obligaciones del inquilino, ese fiador quedará

liberado de sus obligaciones cuando el contrato entre en tácita reconducción (salvo que acepte

por escrito lo contrario).

Opción 2: prórroga o nuevo contrato

Prórroga. Si a usted ya le va bien que el inquilino continúe en el piso, lo mejor es que

prorrogue el contrato actual, o bien que firme un nuevo contrato de alquiler. Apunte. Si firma

una prórroga:

Se mantendrán las mismas condiciones iniciales, salvo que acuerde modificar algunas de ellas.

En este sentido, puede aprovechar para acordar un aumento de renta, ahora que los alquileres

están subiendo.

Esta prórroga adicional, al ser voluntaria, también supone que el fiador quede liberado.

Apunte. Por tanto, exija que el fiador también firme la prórroga.

Nuevo contrato. Si firma un nuevo contrato de alquiler tenga en cuenta:

Deberá respetar un nuevo plazo de duración mínimo obligatorio de tres años (a diferencia de

si firma una prórroga del contrato inicial). Apunte. Como contrapartida, se asegura de que el

inquilino siga en el piso un plazo mínimo de seis meses (recuerde que tras los seis primeros

meses el inquilino puede desistir preavisando con 30 días de antelación).

En todo caso, asegúrese también de que el fiador firma el nuevo contrato, pues en caso

contrario quedará liberado y usted perderá esta garantía.

Si quiere que el inquilino siga en la vivienda no se limite a no hacer nada:

firme una prórroga del contrato actual o un nuevo contrato, asegurándose

en ambos casos de que el fiador acepta que el aval se mantenga en vigor.